
El objetivo está claro. Antioquia volverá a luchar por una clasificación a las máximas justas del deporte colombiano con la ilusión de conquistar una medalla que aún no hace parte de sus vitrinas: el oro. Después de alcanzar la histórica medalla de plata en los Juegos Nacionales del Eje Cafetero 2023, la mejor actuación del departamento en esta disciplina, el reto ahora es dar el último paso.
Pero antes de pensar en el podio, hay un desafío ineludible: el torneo clasificatorio.
Será allí donde la Selección Antioquia, dirigida nuevamente por los profesores Luis Fernando Lopera y Raúl Pabón, buscará escribir el primer capítulo de este nuevo proceso, tal como lo hizo la generación que, en 2022, conquistó el título del clasificatorio disputado en Santa Marta y abrió el camino hacia la histórica campaña la cual, un año después, terminaría con la medalla de plata nacional.
Aquella conquista no solo quedó en los registros deportivos. También marcó el nacimiento de una generación que hoy continúa creciendo dentro y fuera del país. Los jugadores U22 de ese equipo fueron Octavio Muñoz y Santiago Serna, ambos con una sólida trayectoria en la Liga Profesional de Baloncesto. Serna, además, ha fortalecido su carrera con experiencia internacional en Argentina, Uruguay y Chile.
La base U19 tampoco tardó en dar el salto. Samuel Villa y Juan Madrigal continuaron su desarrollo en el baloncesto argentino; Santiago Velásquez se convirtió en uno de los jugadores más jóvenes en debutar en la Liga Profesional con Tigrillos Medellín, mientras que Tomás Gutiérrez y Juan Serrano también iniciaron su camino en el profesionalismo.
A ellos se suman Johan Ríos, Steven Sanabria y Esneider Mosquera, quienes continúan su crecimiento deportivo entre el ámbito universitario y profesional con Paisas Basketball. El presente más destacado lo protagoniza Samuel Hincapié, quien disputará una nueva temporada en la NCAA con North Dakota, luego de haber debutado con la Selección Colombia de Mayores y seguir construyendo el sueño de llegar algún día a la NBA.
Ese proceso hoy tiene continuidad. Porque en el deporte las grandes historias no aparecen por casualidad. Son el resultado del trabajo, la paciencia y la confianza en los procesos.
Hace apenas dos años, gran parte de los jugadores que hoy integran la Preselección Antioquia celebraban la conquista de la medalla de oro en los primeros Juegos Nacionales de la Juventud 2024, un título que confirmó el potencial de una generación seguida durante más de tres años por el cuerpo técnico encabezado por Luis Fernando Lopera.
Jugadores como Juan Diego Saiz, Brayanth Arango, Julián Betancur, Gregory Mena y Yeimersson Hoyos fueron protagonistas de aquella conquista y hoy lideran el nuevo camino hacia los Juegos Nacionales de 2027.
El crecimiento de este grupo también tuvo un escenario determinante: el regreso de la Copa Élite de Baloncesto. El certamen permitió observar el desarrollo de los talentos del departamento y les brindó minutos de alta competencia, convirtiéndose en una vitrina para consolidar el grupo que hoy pelea por un lugar en la lista definitiva.
A ese proceso se unieron jugadores de distintas subregiones de Antioquia. Desde Amalfi apareció Lenyon Galeano, quien, tras su destacada actuación en la Copa Élite, comenzó a acercarse al baloncesto profesional. Junto a él sobresalió Yeimersson Hoyos, oriundo de Dabeiba. Ambos fueron reconocidos como los mejores jugadores U18 del certamen en 2025.
La representación territorial también refleja la fortaleza del baloncesto antioqueño. Gregory Mena, nacido en Bello, representó a Barbosa junto a Sebastián López; Brayanth Arango defendió los colores de Girardota; Leiner Heredia, oriundo de Turbo, vistió la camiseta de Guarne; Nicolás Marín representó a Rionegro y Julián Betancur (2008) hizo lo propio con Medellín, todos pertenecientes a la generación 2007.
El proceso también abrió las puertas al talento más joven. Tras su destacada participación en el Campeonato Nacional Interligas disputado en Medellín, se incorporaron los jugadores U17 Cristóbal Castro, Samuel Caicedo, Daniel Berruecos y Camilo Vargas, acompañados por Luifer Chaverra, Vincent, Pablo y Kevin, quienes continúan fortaleciendo las bases del baloncesto antioqueño.
Como refuerzos U22 estarán Juan Diego Saiz, referente del oro conseguido en los Juegos Nacionales de la Juventud, y Luis Benítez, conocido como “El Chamo”, quien atraviesa un gran presente tras ser seleccionado en el Draft Internacional de la NBA G League.
La competencia interna ha convertido esta convocatoria en una de las más exigentes de los últimos años. El amplio trabajo de scouting realizado por el cuerpo técnico ha elevado el nivel de cada entrenamiento y ha hecho que cada lugar en la nómina definitiva deba ganarse dentro de la cancha.
En los próximos días, cuando la delegación viaje a Tocancipá para disputar el clasificatorio a los Juegos Nacionales de 2027, comenzará un nuevo capítulo para el baloncesto antioqueño. El sueño sigue siendo el mismo.
Hace cuatro años, una generación dio el primer paso conquistando el clasificatorio. Después llegó una histórica medalla de plata que cambió la manera de mirar el baloncesto masculino del departamento. Ahora, otra generación recibe el relevo. Una generación que entiende que las grandes historias no empiezan con una medalla al cuello, sino con el valor de asumir el reto de perseguirla. Porque el camino apenas comienza.
Y Antioquia vuelve a estar en búsqueda del oro.